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Consejos de salud Articulo revisado

¿Qué es la fructosa y cuáles son sus efectos en la salud?

La fructosa es de los ingredientes presentes en edulcorantes más utilizados en la actualidad, y uno de los considerados más dañinos. Dotada de un sabor extremadamente dulce, la fructosa también se encuentra en pequeñas cantidades en las frutas y verduras.

¿Te resulta difícil pensar que la fructosa es una sustancia muy perjudicial para la salud? Después de mucho investigar, presentamos a continuación los últimos descubrimientos y resultados obtenidos de estudios científicos recientes.

¿Qué es la fructosa?

La fructosa es una forma simple de azúcar que se encuentra de forma natural en las frutas, la miel y algunas verduras y se añade como edulcorante a bebidas gaseosas, mermeladas, cereales, salsas, jugos, etc. (1)

El organismo humano no es capaz de producir fructosa, no tenemos ninguna necesidad fisiológica de ella y solo puede ser metabolizada en cantidades limitadas por el hígado.

Para destacar: Cuando el consumo de fructosa es reducido, por ejemplo, al comer frutas, el hígado la convierte en glucógeno que servirá para producir energía cuando se requiera.

Sin embargo, cuando consumimos grandes cantidades de fructosa y, además, lo hacemos en un periodo corto de tiempo, la situación cambia. El hígado no puede hacer frente a semejante cantidad de fructosa y termina por saturarse y convertir la fructosa en grasa. (2)

La nueva grasa tiende a almacenarse en el hígado y en otras zonas del cuerpo y provoca un aumento de la resistencia a la insulina y los niveles de colesterol y contribuye a la obesidad, el cáncer y la diabetes. (3)

Diferencias entre glucosa y fructosa

Para poder explicar mejor los efectos negativos del consumo excesivo de fructosa, es necesario mencionar las diferencias entre fructosa y glucosa.

La glucosa es otra forma simple de azúcar que constituye la principal fuente de energía de todos los organismos vivos. Se encuentra en todas las células de todos los seres del planeta y está presente de forma natural en los almidones.

Al contrario que la fructosa, la glucosa puede ser metabolizada para producir energía por todas y cada una de las células del organismo humano y es esencial para la vida (4). La glucosa se libera directamente al torrente sanguíneo y la hormona insulina es la encargada de facilitar su entrada en las células y regular los niveles de esta molécula en sangre.

Para destacar: Los alimentos con glucosa no están recomendados para personas diabéticas debido al aumento de azúcar en sangre que pueden causar.

Juntas, la fructosa y la glucosa forman los dos principales edulcorantes utilizados hoy en día: la sacarosa o azúcar de mesa y el jarabe de maíz de alta fructosa.

¿Qué daño causa la fructosa?

La fructosa aunque es un azúcar natural, en cantidades excesivas puede ocasionar daños en nuestro organismo. Por tanto, a continuación mencionamos y explicamos cuales son los principales efectos secundarios para nuestra salud.

1. Produce resistencia a la insulina

Como ya hemos mencionado, el hígado es la única parte de nuestro cuerpo que puede metabolizar la fructosa y únicamente lo hace en cantidades limitadas. Por esta razón, cuando abusamos de la fructosa, el hígado se sobrecarga, convierte la fructosa en grasa y esta se acumula en el hígado.

Como consecuencia, se produce un aumento de la lipogénesis que conduce a la acumulación de triglicéridos, la sensibilidad a la insulina disminuye y se origina resistencia hepática a la insulina o intolerancia a la glucosa. (5)

Nota: La resistencia a la insulina significa que las células del organismo no responden de forma correcta a la insulina y esta última no puede hacerles llegar la glucosa. Recordemos que la función de la insulina es facilitar la entrada de glucosa en las células y regular los niveles de glucosa en sangre.

Cuando la glucosa no es recogida por las células, esta permanece en el torrente sanguíneo y el páncreas comienza a segregar más insulina para intentar hacer descender los niveles de glucosa en sangre.

Llegados a este punto, estaríamos ante una situación de hiperglucemia (glucosa en sangre elevada) e hiperinsulinemia (insulina en sangre elevada), lo que puede ocasionar diabetes tipo 2, síndrome metabólico, obesidad y problemas cardiovasculares. (6)

2. Produce resistencia a la leptina

La leptina es una hormona producida por las células grasas (adipositos) y participa en procesos tales como la regulación del peso corporal, de la alimentación y del gasto energético, la reproducción, el crecimiento, etc. (7)

Se reconoce como la hormona de la saciedad o del hambre y su función es la de informar al cerebro (hipotálamo) de que tenemos grasa almacenada suficiente como para no tener necesidad de comer y poder quemar calorías a un ritmo normal (8). Dicho esto:

  • Cuando los adipositos están llenos de grasa, producen mucha leptina que se transporta al cerebro para informar al hipotálamo de que no necesitamos ingerir más calorías.
  • Cuando los adipositos tienen poca grasa, producen menos leptina que se transporta al cerebro para informar al hipotálamo de que existe riesgo de inanición. (9)

Importante: De acuerdo con varios estudios, tener unos niveles altos de insulina puede inhibir la acción de la leptina en el cerebro y, por tanto, aumentar el riesgo de obesidad. (10)

Asimismo, también se ha encontrado que la acumulación de triglicéridos en sangre puede impedir que la leptina llegue al cerebro y la fructosa es una de las causas de hipertrigliceridemia. (11)

3. Influye en la aparición de hígado graso

El hígado graso, o esteatosis hepática, es una enfermedad caracterizada por la acumulación de grasa y triglicéridos en las células del hígado. (12)

Existen muchos desencadenantes que pueden provocar la aparición de hígado graso y uno de ellos es la ingesta de fructosa en cantidades elevadas.

Nota: Como hemos mencionado previamente, cuando se consumen muchos alimentos ricos en fructosa, el hígado se satura y convierte la fructosa en grasa que se deposita en este órgano.

4. Incrementa el riesgo de desarrollar enfermedades

El consumo excesivo de fructosa causa resistencia a la insulina y a la leptina, lo que a largo plazo puede derivar en multitud de enfermedades como:

  • Diabetes: Debido a la alteración de los niveles de glucosa e insulina en el organismo.
  • Obesidad: Debido a la alteración de la hormona leptina que controla la cantidad de calorías que se ingieren y se queman.
  • Enfermedades cardiovasculares: Debido a la acumulación de triglicéridos y grasa.

Para destacar: Todo lo previamente mencionado no se aplica a la fructosa que se encuentra de forma natural en la fruta y las verduras, sino a la fructosa presente en alimentos industrializados como parte de la sacarosa o el jarabe de maíz de alta fructosa.

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Nutrición, Industria alimenticia e Innovación científica. Ingeniero de alimentos y Escritora. Sus conocimientos profesionales en lo referente a la composición química y molecular de los alimentos, más su entusiasmo por la escritura, convergen para especializarse en la redacción de artículos basados en un profundo análisis e investigación, que se presentan de forma específica y sencilla de comprender, debidamente apoyados por reconocidos trabajos médicos y científicos de los más importantes entes e instituciones internacionales.