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Comida Saludable Articulo revisado

11 alimentos que son buenos para el hígado

El hígado es un órgano potencial. Realiza una gran variedad de tareas esenciales, desde la producción de proteínas, colesterol y bilis hasta el almacenamiento de vitaminas, minerales e incluso carbohidratos y energía.

También descompone toxinas como el alcohol, los medicamentos y subproductos naturales del metabolismo. Conservar el hígado en buena forma es importante para mantener la salud.

Por dichas razones, en este artículo conocerás los 11 mejores alimentos para el hígado, así se mantendrá sano, podrás eliminar toxinas y comenzarás a cuidar de tu alimentación.

¿Qué alimentos son buenos para el hígado?

Las grasas saturadas, bebidas alcohólicas, las sustancias tóxicas y los radicales libres que circulan por tu organismo, tienden a depositarse en el hígado, esto conlleva a padecer distintas enfermedades de la sangre, alterando la función normal del cuerpo.

Es por ello, que a continuación descubrirás los 11 alimentos ricos en vitaminas y minerales que puedes consumir para cuidar y desintoxicar el hígado y mejorar tus hábitos alimenticios, ya que ademán son los más efectivos para eliminar toxinas, sustancias químicas y evitar el hígado graso.

1. Café

El café es una de las mejores bebidas que se puede ingerir para promover la salud del hígado. Se ha demostrado que el consumo de esta infusión ayuda desintoxicar y cuidar el hígado de enfermedades, incluso en aquellas personas que ya tienen problemas con este órgano.

Debes saber: Estudios realizados por la revista Alimentary Pharmacology and Therapeutics (1), han demostrado que tomar café reduce el riesgo de cirrosis, o daño hepático permanente, en personas con enfermedad hepática crónica.

Consumir dicha bebida también puede reducir el riesgo de desarrollar un tipo de cáncer común, que es el cáncer de hígado, además este té tiene efectos positivos sobre las enfermedades hepáticas y la inflamación.

Incluso está asociado con un menor riesgo de muerte en personas con enfermedad hepática crónica, se han observado mayores beneficios en aquellas personas que toman café al menos tres tazas al día.

Estos beneficios parecen derivarse por su capacidad para prevenir la acumulación de grasa y colágeno, dos de los principales indicadores de las enfermedades hepáticas.

Nota: El café también tiene propiedades que disminuyen la inflamación y aumenta los niveles de una molécula antioxidante denominada glutatión (GSH). Los antioxidantes neutralizan los radicales libres nocivos, que se producen naturalmente en el cuerpo.

Mientras que el café tiene muchos beneficios para la salud, el hígado, en particular, le agradecerá por esa taza de dicha infusión en la mañana.

2. Té

El té se considera ser beneficioso extensamente para la salud, pero la evidencia ha demostrado que puede tener ventajas particulares para el hígado. Un gran estudio japonés encontró que tomar 5-10 tazas de té verde por día se asoció con mejores indicadores sanguíneos de la salud hepática.

Nota: El extracto de té negro puede revertir muchos de los efectos negativos en el hígado debido a una dieta rica en grasa, así como mejoras en los indicadores sanguíneos respecto a la salud hepática.

Sin embargo, algunas personas, especialmente aquellos que tienen problemas en el hígado, deben tener cuidado antes de consumir té verde como un suplemento. Esto se debe a que ha habido varios informes de daños hepáticos reportan que han sido causados por el uso de suplementos que contienen extracto de té verde.

3. Toronja

La toronja está en el grupo de frutas que contiene antioxidantes, presentes en su gran contenido de vitamina C, que naturalmente protegen al hígado, además de desintoxicar el organismo de forma natural. Los dos principales antioxidantes encontrados en la toronja son naringenina y naringina.

Importante: Los efectos protectores de la toronja se producen de dos maneras: reduciendo la inflamación y protegiendo las células.

En este sentido, dichos antioxidantes pueden reducir el desarrollo de la fibrosis hepática, una condición nociva en la que el tejido conectivo excesivo se acumula en el hígado. Esto típicamente resulta de la inflamación crónica.

Para destacar: Hasta ahora, no se han estudiado los efectos de la toronja o del jugo de toronja, en su lugar, solo se han estudiado el efecto de sus componentes. Además, casi todos los estudios sobre los efectos de los antioxidantes de la toronja se han realizado en animales.

Sin embargo, la evidencia actual indica que la toronja es una buena manera de mantener el cuerpo y en especial hígado estable al evitar el daño en la función del organismo y el exceso de inflamación.

4. Arándanos azules y rojos

Los arándanos azules o rojos son frutas que contienen antocianinas, antioxidantes que dan a las bayas sus colores particulares. También se han vinculado a muchos beneficios para la salud, entre ellos, los arándanos enteros, así como en extractos o jugos, pueden ayudar a mantener el hígado sano.

Debes saber: El consumo de estos frutos durante 3-4 semanas junto a abundante agua pueden proteger el hígado de los daños y mejorar sus funciones. Además, los arándanos poseen sustancias que ayudan a aumentar la respuesta de las células inmunes y los antioxidantes frente al consumo de alcohol.

Además, estudios in vitro en humanos, han demostrado que el extracto de arándanos puede ayudar a inhibir el crecimiento de células de cáncer en el hígado (células hepáticas). Sin embargo, se necesitan más estudios para determinar si este efecto puede ser replicado en el cuerpo humano.

Nota: Integrar estas bayas en la dieta regular es una buena manera para asegurarse de que el hígado se suministra con los antioxidantes que necesita para mantenerse en buen estado, a su vez ayuda a evitar que haya daños en la función normal del cuerpo.

5. Uvas

Las uvas, especialmente la uva roja y morada, poseen una variedad de compuestos vegetales beneficiosos. El más famoso es resveratrol, que tiene una serie de beneficios para la salud.

Importante: Investigadores de la World Journal of Gastroenterology (2), han encontrado que la uva puede tener varios beneficios, incluyendo sustancias que ayudan a la reducción de la inflamación, la prevención de daños y el aumento en los niveles de antioxidantes en el organismo que mejoran la función hepática.

Sin embargo, dado que el extracto de semilla de uva es una forma concentrada de uva, es posible que no obtenga los mismos efectos de consumir estas frutas enteras en tu alimentación. Se necesitan más estudios antes de recomendar por optar consumir extracto de semilla de uva para el hígado graso.

Nota: La amplia gama de pruebas de animales y algunos estudios humanos sugieren que la uva es un alimento muy amigable con el hígado.

6. Nopal

El nopal es una fruta que se obtiene del cactus denominado Opuntia, conocida científicamente como Opuntia ficus-indica, es un tipo de popular comestible. Tanto el jugo de nopal como el del cactus opuntia son los más consumidos normalmente.

Se ha utilizado durante mucho tiempo en la medicina tradicional como tratamiento para úlceras, heridas, fatiga y enfermedad hepática que es la más común que afecta a dicho órgano.

Debes saber: El jugo de nopal puede disminuir la cantidad de daño oxidativo y lesión al hígado después de consumir bebidas alcohólicas y ayuda a mantener estables los niveles de antioxidantes e inflamación al mismo tiempo que ayuda con la función de este órgano.

Se necesitan estudios más humanos, especialmente utilizando tanto la fruta como el jugo de nopal, en lugar del extracto para reducir las toxinas.

7. Jugo de remolacha

El jugo de remolacha es una fuente de nitratos y antioxidantes llamados betalainas, que pueden producir efectos para la salud como mejorar la salud cardiovascular, reducir el daño oxidativo y la inflamación.

Nota: Comer remolachas propiamente tendría efectos similares en la salud. Sin embargo, la mayoría de los estudios usan jugo de remolacha, este se puede comprar el jugo de remolachas en la tienda o hacerlo en casa para disfrutar así de sus beneficios.

8. Verduras crucíferas

Las verduras crucíferas como coles de bruselas, brócoli y hojas de mostaza son alimentos conocidos por su alto contenido de fibra y sabor distintivo. También son altos en nutrientes beneficiosos para la salud.

Las coles de bruselas y los brotes de brócoli aumentan los niveles enzimáticos de desintoxicación y protegen al hígado de daños frecuentes. Además, el extracto de brote de brócoli, que es rico en nutrientes vegetales beneficiosos, mejora los niveles de enzimas hepáticas y disminuye el estrés oxidativo.

Tip: Puede intentar asar las verduras ligeramente con ajo y jugo de limón o vinagre balsámico para convertirlos en un plato sabroso y saludable.

9. Nueces

Las nueces son ricas en grasas, nutrientes incluyendo la vitamina E antioxidante  y nutrientes de origen vegetal beneficiosos para los órganos. Esta composición está vinculada a varios beneficios para la salud, especialmente para la salud del corazón, pero también potencialmente para el hígado graso.

Importante: Para las personas que padecen de enfermedad hepática grasa no alcohólica (Non-Alcoholic Fatty Liver Disease, NAFLD por sus siglas en inglés), el consumo de nueces les puede ayudar a mejorar los niveles de enzimas hepáticas de manera natural.

Aunque se necesitan más estudios de alta calidad, los datos preliminares indican que los frutos secos son un grupo importante de alimentos para la salud del hígado graso.

10. Peces grasos

Los pescados grasos son alimentos que poseen ácidos grasos omega-3, que son grasas saludables las cuales reducen la inflamación y se han asociado con un menor riesgo de enfermedad cardíaca.

Las grasas que se encuentran en los pescados grasos también son beneficiosas para el hígado.

Nota: Según datos proporcionados por el Libro de la Alimentación española (3), alimentos como la anguila ayudan a prevenir la acumulación de grasas, mantener los niveles de enzimas normales, combatir la inflamación y mejorar la resistencia a la insulina.

Mientras que consumir alimentos como el pescado graso rico en omega-3 parece ser beneficioso para el hígado, también la adición de más omega-3 a la dieta regular no es lo único a considerar. También es importante la proporción entre omega-3 y omega-6.

Importante: La mayoría de las personas consumen alimentos mucho más ricos en grasas omega-6 de lo recomendado en la dieta, que se encuentran en muchos aceites de origen vegetal. Si la proporción entre omega-6 y omega-3 es demasiado alta puede promover el desarrollo de enfermedad hepática.

Por lo tanto, es una buena idea para reducir también la ingesta de omega-6.

11. Aceite de oliva

El aceite de oliva se considera uno de los alimentos de grasa saludable debido a sus muchos beneficios para la salud, incluyendo efectos positivos para el corazón y la salud metabólica. Además, tiene efectos positivos para el hígado.

Además, hábitos como el consumo de alimentos como el aceite de oliva en seres humanos ayuda a tener una mejor sensibilidad a la insulina y niveles sanguíneos mejorados de enzimas hepáticas de tu organismo que se ven afectadas especialmente por el consumo de alcohol.

Debes saber: La acumulación de grasas en el hígado es parte de la primera etapa de la enfermedad en dicho órgano. Por lo tanto, los efectos positivos del aceite de oliva sobre la grasa del hígado, así como otros aspectos en la salud, lo convierten en una parte valiosa de una dieta saludable.

Igualmente, una buena alimentación junto con buenos hábitos rutinarios, ayudan a evitar que el funcionamiento de los órganos vitales se vean afectados por el exceso de toxinas que circulan por la sangre.

Tip: El consumo de una cucharadita (6,5 ml) de aceite de oliva por día mejora los niveles de la enzima hepática y de grasas, también aumenta los niveles de una proteína asociada con las funciones y efectos metabólicos positivos, beneficia a la disminución de la acumulación de grasas y mejor flujo de sangre en dicho órgano.

En tal sentido, una ingesta rica en propiedades como la fibra, proteínas, abundante agua y comida nutritiva, favorece que dichas funciones se mantengan a un ritmo equilibrado proporcionando la energía necesaria para el buen funcionamiento del organismo.

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Nutrición, Medicina Natural y bienestar integral. Licenciada en Comunicación Social, enfocada en la importancia de la alimentación para una vida saludable física y mentalmente. Con amplios conocimientos en las propiedades y beneficios de los alimentos, plantas y hierbas naturales. Su pasión por la nutrición y medicina natural, combinada con sus destrezas en la escritura, la han llevado a especializarse en la investigación, análisis y redacción de artículos para diversos sitios web de salud, en los cuales se evidencia la investigación profunda corroborada con estudios médicos y científicos que garantizan la credibilidad de la información.

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